Respiración 4-6
Inhala 4 segundos por la nariz, exhala 6 por la boca. Repite 2 a 5 minutos para calmar el cuerpo.
Recursos psicológicos claros y sin tecnicismos: primeros auxilios emocionales, información para entender lo que sientes y una guía de terapias para quien nunca ha ido.
No estás solo/a.
Técnicas breves para los momentos difíciles.
Inhala 4 segundos por la nariz, exhala 6 por la boca. Repite 2 a 5 minutos para calmar el cuerpo.
Nombra 5 cosas que ves, 4 que tocas, 3 que oyes, 2 que hueles y 1 que saboreas.
Escríbele o llama a una persona de confianza. Basta con decir: “Hoy no estoy bien”.
Anota señales de alerta, personas a quien acudir y cómo alejarte de lo que te pone en riesgo.
Conocer lo que sientes le quita fuerza al miedo.
La ansiedad es una alarma natural del cuerpo. Se vuelve un problema cuando aparece sin peligro real, es muy intensa o te impide hacer tu vida. Se trata y mejora.
La tristeza es una respuesta a una pérdida y pasa. La depresión dura semanas e incluye falta de energía, de interés, cambios en sueño o apetito y desesperanza.
El estrés es la respuesta a una demanda. El burnout es agotamiento prolongado, sobre todo laboral, con cinismo y sensación de ineficacia.
Ola intensa de miedo con palpitaciones, falta de aire o mareo. Suele durar minutos y no es peligrosa, aunque lo parezca. Respirar lento ayuda.
No hay una única “mejor” terapia. Filtra por lo que buscas.
Identifica pensamientos y conductas que mantienen el malestar y los cambia con ejercicios prácticos.
Explora el origen inconsciente y la historia personal de tus conflictos emocionales.
Te acompaña con empatía para que desarrolles tu potencial y tomes tus propias decisiones.
Procesa recuerdos traumáticos mediante estimulación bilateral guiada por el terapeuta.
Aprende a convivir con pensamientos difíciles y a actuar según tus valores.
Enseña regulación emocional, tolerancia al malestar y habilidades interpersonales.
Trabaja los patrones de comunicación en la pareja o familia, no solo en un individuo.
Se centra en el aquí y ahora, la conciencia corporal y lo que sientes en el momento.
Pedir ayuda es un proceso sencillo.
No necesitas un diagnóstico, solo saber qué te incomoda.
Psicólogo/a con cédula profesional. Pregunta por su enfoque.
Es para conocerse. Puedes preguntar cómo trabaja y cuánto dura.
Debes sentirte escuchado/a. Cambiar de terapeuta es válido.